Brevemente comentaré que anoche no me anduve de parranda en Guanajuato. Íbamos llegando, cuando en la carretera de la entrada vimos una cabecita blanca. Era un perro, se veía bonito, estaba a un costado de la banqueta, sobre la calle, en riesgo de que lo apachurraran. Nos detuvimos, yo me bajé del auto cuando una mujer bondadosa que se preocupó tomó al perro y lo subió a la banqueta, y se fue. Luego yo llegué, lo miré y ví que tenía sangre en su cara, en sus patas, y que no se movía. Estaba vivo, aclaro, porque tenía su cabeza erguida. Me miró y no lo pensé, sólo lo tomé y me lo llevé. Descubrí que era niña, que estaba como en shock, y que el temor era que la volvieran a apachurrar, porque atropellada ya estaba. Después de una larga odisea que luego platicaré, ahora Chela está conmigo. No puede caminar, pero parece que se va a poner bien. Está muy activa, muy despierta, y nos mueve la colita cuando nos ve. Recen porque se recupere y vuelva a caminar.
Dream Theater - Regression
Hace 7 años.
